Esto fue el sábado y yo me apresuré el domingo bien temprano para ver si llegaba a tiempo de ver las gaviotas, pero ya se habían marchado.
El fuerte temporal se llevó a las tres Larus minutus pero dejó un falaropo en la laguna. Lo ví muy mal y no tuve tiempo de determinar si era picogrueso o picofino porque enseguida desapareció, supongo que siguiendo a las gaviotas.
Hoy ya estamos sumidos en un profundo aburrimiento, el nivel del lago ha bajado notablemente, pero imaginaros cómo estaba de alto que todavía no hay ninguna orilla visible. Me arrastré por las dunas y la playa chupando agua y sin ver nada de interés.
Ahí os dejo con algunas fotos de Ecuador para renovar el blog.